El debut de Smith/Kotzen en Chile no era simplemente otro concierto más en la cartelera. Había algo especial, pues era la primera vez que Adrian Smith y Richie Kotzen se presentaban en el país bajo este proyecto que, desde 2020, ha ido tomando forma propia más allá del peso de los proyectos musicales que ambos han desarrollado a lo largo de sus carreras.
En este contexto, la gira de “Black Light/White Noise” llegaba al Teatro Coliseo con la promesa de un hard rock elegante y blusero en el que los riffs y el virtuosismo iban a brillar. Y lo que ocurrió, en líneas generales, confirmó esa expectativa.
La presentación de Fahrenheit
La banda nacional fue la encargada de abrir la jornada. A las 19:30 en punto (tal cual señalaba el cronograma), las luces se apagaron y el grupo apareció en escena ante un Teatro Coliseo que, a esa hora, tenía un poco más de la mitad de la cancha ocupada.
Su presentación, que duró 30 minutos, fue correcta, con una ejecución sólida y haciendo lo que ellos saben hacer muy bien: un hard rock de alta factura con un sonido en el que destacan los solos de guitarra y la intensidad de los riffs. En el tiempo que estuvieron sobre el escenario, demostraron todo su oficio interpretando siete canciones, donde claramente el momento más alto fue la interpretación del ya clásico “Vuelvo a Vivir”, de su disco Nuevos Tiempos (2006).
En definitiva, no fue un show explosivo, pero sí muy coherente, logrando preparar el ambiente para lo que sería el plato fuerte de la jornada.
Setlist de Fahrenheit
- King of the Night
- Voodoo Negra
- Toxic Love
- Love Lovin’ You
- Unleash the Love
- Nuevos tiempos
- Vuelvo a vivir
La química y el oficio de Adrian Smith y Riche Kotzen
Tras la salida de Fahrenheit, el ambiente se mantuvo tranquilo. Sin música estridente ni ansiedad desbordada, el público fue llegando lentamente y con mucha calma; se veían muchas poleras de Iron Maiden y un interés genuino por lo que iba a ser la presentación de estas dos leyendas de las seis cuerdas.
Faltando cuatro minutos para las 20:30 horas, las luces bajaron la intensidad, el escenario se tiñó de rojo y comenzó a sonar “Bad Company” de la banda del mismo nombre. La expectativa se sentía en el ambiente, pues faltaba poco para ver el debut del “Black Light/White Noise Tour” en Chile.
Tras finalizar la canción de Bad Company, las luces se apagaron y la banda salió a escena ante los aplausos del público. La presentación comenzó con “Life Unchained” y desde el primer momento quedó claro que lo de Smith/Kotzen no es un experimento ni un proyecto paralelo sin mayor profundidad, sino que una banda con oficio, experiencia y virtuosidad.
Acompañados por la bajista brasileña Julia Lage (esposa de Richie Kotzen) y por su compatriota Bruno Valverde (Angra) en batería, el cuarteto construyó un sonido orgánico, muy fiel a lo que han mostrado en estudio. Si bien las dos primeras canciones tuvieron problemas de mezcla, desde el tercer tema en adelante todo fluyó bien.
Lo más interesante, y quizás el corazón del show, fue la dinámica entre Adrian y Richie. Ambos compartieron las voces con naturalidad, intercambiando estrofas y armonizándose sin esfuerzo. Ninguno buscó sobresalir más que el otro, no hubo protagonismos forzados, sino que una conversación musical constante, donde el guitarrista de Iron Maiden aportaba ese enfoque melódico, mientras que Kotzen se movía con mayor libertad, con ese toque blusero y su característico fingerpicking.
Si hubo alguien que destacó especialmente en términos de presencia escénica, esa fue Julia Lage. Su energía, carisma y constante interacción con el público y sus compañeros le dieron una vitalidad extra a la presentación. Se movió por todo el escenario, sonrió, incentivó al público y sostuvo la base rítmica con solidez.
Bruno Valverde, por su parte, fue una máquina de precisión. Sin mayores aspavientos, desarrolló una ejecución impecable que permitió que todo lo demás se sostuviera con firmeza.
Smith y Kotzen, en tanto, se mostraron cómodos, relajados, disfrutando el momento. Sus interacciones con el público fueron breves, pero genuinas. En un momento, Adrian mencionó que Santiago es una de sus ciudades favoritas, lo que generó una respuesta cálida de los presentes.
En cuanto al setlist, no hubo mayores sorpresas, pues tocaron lo que en gran medida venían desarrollando por su gira europea. Temas como “Black Light”, “Wraith” o “White Noise” funcionaron muy bien. Por otro lado, cortes del disco debut como “Taking My Chances” o “Running” mantuvieron la energía de la presentación.
Tras la interpretación de “Solar Fire” vino una pausa muy breve, donde los músicos salieron del escenario, volviendo a los pocos segundos para el encore. Ahí, vinieron dos puntos altos de la jornada. El primero con “You Can’t Save Me”, donde Kotzen tomó mayor protagonismo y mostró esa capacidad vocal que muchas veces queda opacada por su faceta de guitarrista.
Luego vino el cierre y, sin duda, el clímax de la noche con “Wasted Years”, el clásico de Iron Maiden. Ahí el público se activó como no lo había hecho en todo el show y se dejó llevar por la emoción. Fue el instante en que la conexión entre la banda y el público alcanzó su punto más elevado.
En conclusión, la sensación tras el concierto es positiva. Sin duda, quienes estuvimos en el Teatro Coliseo vimos una presentación sólida, honesta y muy bien ejecutada por grandísimos músicos. No fue un show espectacular en términos visuales ni una experiencia de energía desbordante constante, pero sí una demostración clara de oficio, química y respeto por la música.
El debut de Smith/Kotzen en Chile dejó en evidencia que este proyecto tiene identidad propia. Que no depende de Iron Maiden ni de las múltiples encarnaciones de Kotzen para sostenerse. Y que, cuando se trata de hacer canciones bien construidas, tocadas con gusto y sin excesos, pocos pueden hacerlo a este nivel.
Setlist de Smith/Kotzen
- Life Unchained
- Black Light
- Wraith
- Glory Road
- Hate and Love
- Blindsided
- Taking My Chances
- Outlaw
- Darkside
- Got a Hold on Me
- White Noise
- Scars
- Running
- Solar Fire
Encore:
- You Can’t Save Me (Richie Kotzen song)
- Wasted Years (Iron Maiden cover)

