Con crudeza y simpleza, Mac DeMarco repletó la primera noche en el Teatro Caupolicán para hacernos sentir que los años que pasaron, eran necesarios para disfrutar mucho más el instante que se vivió el día de ayer.
Abriendo María y los Templos, que desplegaron su destreza de forma notable, siempre es bueno recordar lo que la música chilena es capaz de lograr explorando los estilos hasta más no poder, y que desde afuera, se admira de igual forma.
No olvidemos que hay segunda jornada para el día de hoy, 19 de abril, las entradas están totalmente agotadas.
María y los Templos
Partiendo con la virtud de la puntualidad, María y los Templos gozaron de buena disciplina en el escenario que solo se logra con el mismo, tocando de forma alzada.
Hay algo en la redundancia intencional de las notas y de las palabras que ocupa la banda. Para los que la conocían, sabes que viene la repetición deliberada de algo pero, en esta ocasión, te abriga más que la primera vez que la escuchaste. Las canciones de María Segú es la prenda que está tirada en la silla, pero cuando te la colocas de nuevo, a pesar que estuvo en el frío ambiente, te cobija con porfía.
Es difícil lograr ese sentimiento a los primeros escuchas de la banda, pero Mac DeMarco tiene su forma de lograrlo con canciones en formato pequeño, así que se jugaba con un poco de ventaja. El movimiento empírico que tenían al tocar de sus instrumentos, envolvió de forma tan apresurada al público que el concierto ya se estaba logrando una cresta que solo se alzó cuando tocaron “Aspirinas”. El abreviado tiempo fue el enemigo del disfrute del público que se sujetó con fuerza y melomanía a la música de María y los Templos.

Fotos por: Gary Fo
Mac DeMarco
“Guitar” no se hizo esperar mucho para la primera escucha en Chile. “Shining” fue el amparo para el público que contenía los nervios a más no poder para la primera noche del canadiense. Algunos para volverlo a ver, o quizás como la mayoría, For the First Time.
Como primeras palabras dirigidas a la conversación con el público, presentó a su banda y agradeciendo: “we will play songs for a long time, thanks for coming”, señalaba Mac DeMarco.
Los ánimos no paraban con “Sweeter” ni “On The Level”, así que, con guitarra en mano, Mac se encargó de elevar más el show recordando el clásico “Salad Days”. Como era de esperarse, el álbum “One Wayne G” fue presentado con “20191009 i like her”, pero a diferencia de los anteriores setlist, “One more love song” también fue partícipe del repertorio. Siendo del año 2023, esperemos que este álbum pueda ser más participe como “This Old Dog”, que ya tienen un espacio especial para las pruebas y rarezas que le gusta hacer a nuestro “pescador” favorito.
Encontrándose un poco enfermo, solo se detenía para tomar un poco de tecito y masajear un poco su garganta: “I little sick, but, do you have fun?”, preguntándole al público en reiteradas ocasiones, ya sacando risas por la pregunta.
Con risas o gritos agudos inesperados, el ambiente respiraba la rareza y simpleza que tenía Mac DeMarco para sorprender al público con las tonterías que hacía para entretener, o simplemente, para ser él. A pesar de tener una vida tranquila, lejos del mundo de la industria musical, los conciertos de Mac DeMarco nunca se mencionan con tranquilidad a pesar del estilo. Bailes, acrobacias, micrófonos volando por los aires, hasta imitaciones de animales es lo normal para sus shows. Incluso el pogo no pasa desapercibido.
“The next song, is from a long time ago, i like it, i don´t know if you know it, but i like it”, nos señalaba Mac, para que de sorpresa, comenzara a sonar el jingle de la serie “Pantera Rosa”. Y efectivamente, la conocíamos.

“Do you have fun?”, nos repetía por séptima vez del espectáculo, continuando con: “but really, do you have fun? good, good, good, good, good, good, good”.
En un principio es difícil entrar al mundo de Mac DeMarco, pero en el “en vivo” se siente completamente. El público está dispuesto a vivir la canción más romántica como “Kind of a Woman” junto a la despedazante y personal como la siguiente, como “Ode the Viceroy”. Como la vida misma. Lo personal de las canciones se hacen sentir como si fueran solo para nosotros, mi vida, mi sentir. Es un poco complicado en esta era digital que se intente reprimir todo y/o mostrar todo lo bueno y perfecto, que en un lugar donde existan canciones lo más personales posibles sin miedo a ser juzgado es un obsequio. Con su último álbum “Guitar” en donde las canciones se grabaron una única vez, el mantener la crudeza de lo personal y del error, es un regalo para los que de verdad quieren sentir y no tienen miedo a ello. Si hay que llorar con una sonrisa, mientras la cara se desfigura con melancolía, que sea así.
Produjo: Ni Vivo Ni Muerto
Setlist Mac DeMarco 18 de abril, Teatro Caupolicán
- Shining
- For the first time
- Sweeter
- On the level
- Phantom
- Salad Days
- 20191009 I Like Her
- Rock and roll
- Still Beating
- Passing out pieces
- Home
- No other heart
- Heart to heart
- Tema Pantera Rosa
- Little dog march
- Ode to viceroy
- One more love song
- Knockin
- Another One
- Rooster
- Freaking out the Neighborhood
- Holy
- Moonlight on the river
- Chamber of reflection
- My kind of woman
- Freaking out the Neighborhood (solo)

