Después de tres años de su presentación en Teatro Caupolicán, donde se llevó una particular experiencia con gusto a punk rock, Billy Idol regresó a nuestro país para demostrar que sigue siendo un buen día para ir de tour otra vez, como lo trae el lema de su gira actual.
Comenzando puntual y acompañado de un equipo de músicos completamente a la altura, el rostro de los 80’s hizo ingreso al escenario del Movistar Arena, atacando con canciones como “Still Dancing”, “Cradle of Love” y “Flesh for Fantasy”.
Entre medio de los solos de guitarra con los que nos deleitaron dos de sus músicos, en un momento los músicos sorprendieron con uno acústico que incluyó un fragmento de “Stairway to Heaven”. El público no paró de ovacionar tanto a Billy como a su banda, quienes continuaron la noche con “77” y la icónica “Eyes Without a Face”.
El ex-miembro de Generation X demostró que no pretendía dejar nada al azar, siguiendo la jornada con “Mony Mony”, tema donde aprovecharon de lucirse sus coristas, quienes deslumbraron con un talento vocal impresionante y un gran desplante performático. Agregando al repertorio canciones como “Blue Highway”, “Ready Steady Go” y el cover de The Rolling Stones “Gimme Shelter”, incluso hubo espacio para que el músico presentara canciones de su último álbum, como “Too Much Fun” y “People I Love”.
Para cerrar la noche, Billy no se olvidó de sus clásicos “Rebel Yell”, “Dancing with Myself”, “Hot in the City” y por supuesto “White Wedding”. Así, el legendario ícono del rock le dió cierre a una instancia donde lanzó toda la carne a la parrilla, con músicos que no fueron menos y una calidad vocal por parte del cantante que superó toda expectativa.


