Se bajan las luces, se escuchan unos sonidos, la gente grita y llegan los chilenos de We Are The Monster con un primer tema llamado “Revolution”, interpretación que ya nos deja claro que lo que se viene es una ola de metal moderno y de buena música. Con una entrada poderosa, marcaron una excelente primera impresión no solo por sus outfits, sino también por la calidad de su música que no tiene nada que envidiar a bandas europeas. 

A pesar del retraso de 30 minutos que tuvieron, debido a que los meet and greet con la banda principal, que fueron momentos un poco más largos de compartir con los fans (cosa que para los fans no es problema, todo lo contrario), supieron socavar la espera con una buena puesta en escena y demostrando calidad musical, dejando así contentos a los espectadores nuevos y a los que ya los conocían.

Continuando con “Fearless” subieron la adrenalina en el público; dando matices propios del visual kei japonés, We Are The Monster pasaba de los guturales a los limpios con el vocalista Zero Monster, desde los riff potentes a los más calmos y el bajo profundo de Nick Monster, todo en un solo tema. Para esta canción podemos apreciar los guturales en coros de Anaxor Monster, que no solo es la tecladista, si no también corista gutural y maquilladora de la banda.

En “Sorrow” y sus cambios de progresiones, se pudo sentir la fuerza de la batería de Joaco Monster, que dejó más que claro que hay habilidad en la escena nacional, para finalizar esta pieza musical con una declaración de parte de Zero Monster que eran adeptos a la música japonesa y que recordaban sus inicios haciendo cover a estos.

Con “Born In The End” las guitarras estridentes de Leo Monster y Javo Monster, conjunto a los quiebres pensados en batería, convocaron el primer wall of death de la velada, la gente disfrutando, continuaron con el tema “Fire”, que fue en donde más se notaron los teclados en el Teatro Cousiño, con lo cual, en parte gracias a esto, el público disfrutaba aún más a los chicos de la banda nacional. Para poder finalizar con un sexto tema llamado como ellos mismos “We Are The Monster”, mostrando cambios radicales de progresión, se hacía más entretenido para todos los presentes, sin bajar la calidad instrumental y dando variados matices musicales, terminaron con gloria y alto calibre, recibiendo gritos y aplausos enérgicos de parte de la gente. 

El setlist de We Are The Monster fue:

  • Revolution
  • Fearless
  • Sorrow
  • Born in the End
  • Fire
  • We Are The Monster

Galería | Deviloof: We Are The Monster en Teatro Cousiño

En la segunda parte del show y llegando desde los mismísimos 8 infiernos del Jigoku (地獄), se escucha una voz detrás del escenario, es el vocalista Keisuke (桂佑) preparándonos para lo que se viene; son invocados los yokai (妖怪): el bajista Daiki (太輝), el baterista Nao(尚) integrante desde este año, el guitarrista Ray y el vocalista al último, nos convocan a Deviloof completamente, con una primera impresión bestial y “marcando la cancha” con su puesta en escena muy teatral. 

Keisuke vestido de monje maldito, maquillaje gore y pies descalzos desata la euforia colectiva en el recinto, con un primer tema llamado “GouZinZanGoku (拷訊慘獄)”, en donde pudimos escuchar un variopinto rango vocal de parte del cantante y que nos recordaba un poco a la complejidad de Kyo de Dir En Grey, pero en su versión más deathcore. Ray vestido de general y su guitarra grave, no paraba de moverse y tocar bien, Daiki imponente, demoniaco y con una oscuridad que solo él puede transmitir, Nao con corpse paint notable y una habilidad magistral en batería, no cesaron en la música para continuar seguido con el tema “Newspeak”, oscuridad en su máximo esplendor, Keisuke no paraba de impresionar con su versatilidad vocal, el bajo poderoso, bien marcado, guitarras y la batería duras y densos, dan un mini interludio con música clásica japonesa, para arrasar con mayor potencia y densidad la interpretación, en donde los headbanging espesos no cesaban.

Ya con “ISHTAR” el vocalista parecía poseído por los mismos oni (鬼) torturadores del infierno, sus miradas con ojos blancos bien abiertos, se doblaba en el escenario cantando, mientras la música seguía estridente. Ya con “Underdog” los espectadores no paraban de gritar enérgicamente por la banda en donde el ambiente crudo que propiciaba el tema hizo que el público pasara de gritar a cabecear duro, en conjunto de mosh pit brutales, típicos del hardcore, como si las personas fuesen poseídas por la banda a su merced. 

En “Aishitekudasai (アイシテクダサイ)” la crudeza y la tosquedad musical no quiere parar, siguen los mosh pit, patadas vuelan, la gente seguía disfrutando y no había respiro en la banda, con varios temas continuados la calidad no decrece. Continúa la oscuridad y las invocaciones de demonios con “Inshu (因習)”, tema que nos transporta a un rito de pesadilla plagado de deathcore crudo, gruñidos y voces guturales infernales, rapidez y densidad en batería, dando progresiones toscas, duras y grotescas, dignas de un teatro del terror, las guitarras y el bajo no quedan atrás aportando más matices lúgubres con sus riff profundos y oscuros.

Dando una pequeña pausa Deviloof se comunica con su público pidiendo más mosh pit y con la gente saltando de la euforia tocan “Natural Born Killer”, siendo la composición más core del repertorio, el público no paraba de moverse. Para dar cabida a uno de los temas más populares de la banda llamado “ESCAPE”, ya a estas alturas se estaba en la cúspide del concierto, Keisuke pasaba de agudos chirriantes a fry scream y de estos a guturales, voces limpias y melódicas, pig squeal y un sinfín de sonidos emitidos por este colorido vocalista. Ya con un décimo tema nombrado “HERO=MURDERER” continuaron la maldad, para por fin tomar una pausa al show continuado que estaban dando.

A su vuelta intentan comunicarse con su fanaticada hablando en un correcto inglés, pero intentando decir algunas palabras en español que su público recibió super bien, con vitoreo y euforia, nos recordaron su primera venida a Chile hace ya algún tiempo, haciéndonos notar que nos tienen mucha estima como público. 

Se viene el encore con “Dusty-Vision” y unos solos de guitarra rapidísimos, más crudeza, pero agregando voces líricas y cantos más limpios. Acá se pudo escuchar la pieza musical con mayores referencias al visual/eroguro kei clásico, pero con algunos aportes de guitarra neoclásico.

Siguiendo con la euforia de la gente suena “Destination”, en donde se pudo lucir mucho más el bajo, con un solo rápido y la guitarra con varios solos precisos que mostraban habilidad, se veía a la gente corear la canción saltando y disfrutando. Terminando ya el espectáculo de la noche Deviloof pide wall of death para interpretar “RUIN”, último tema de este oscuro y crudo concierto, directo desde el EP Purge en donde la aspereza y brusquedad de la música se hicieron notar de forma descomunal.

Finalmente, en este show nos recordamos los dichos y opiniones hacia los músicos japoneses que les dicen que “tocan sin alma”, pero en esta ocasión, más bien nos dejaron claro que más que tocar sin alma, te robaban el alma, debido a la fuerza de la interpretación y la oscuridad transmitida.

El setlist de Deviloof en esta ocasión fue:

  • 拷訊慘獄 (GouZinZanGoku)
  • Newspeak
  • ISHTAR
  • Underdog
  • アイシテクダサイ (Aishitekudasai)
  • 開花 (Kaika)
  • 因習 (Inshu)
  • Natural Born Killer
  • ESCAPE
  • HERO=MURDERER

Encore

  • Dusky-Vision
  • DESTINATION
  • RUIN

Galería | Deviloof en Teatro Cousiño

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