Tras el éxito de su ópera prima Talk to Me, Danny y Michael Philippou regresan con Bring Her Back, su más reciente película. Como un segundo álbum que busca consolidar a una banda, el tándem enfrenta el reto de mantener la energía del debut mientras añade nuevas capas a su narrativa. En días donde el terror domina las salas nacionales, esta historia se desmarca con un enfoque que combina drama psicológico, horror sobrenatural y momentos que dejan una sensación inquietante.
Curiosamente, ambos títulos de los Philippou son frases imperativas con matices distintos: Talk to Me funciona como una invitación peligrosa, un reto que provoca curiosidad y tensión. Bring Her Back, en cambio, es un ruego desesperado, cargado de obsesión: “haz que vuelva, cueste lo que cueste”. Son órdenes que no solo nombran la historia, sino que involucran emocionalmente al espectador desde el primer instante.
Andy (Billy Barratt), un adolescente marcado por la culpa y el trauma, y su hermana menor Piper (interpretada por Sora Wong, actriz debutante nacida con coloboma y microftalmia, condiciones visuales que aportan autenticidad a su papel), deben adaptarse a una nueva convivencia con Laura (Sally Hawkins), una mujer excéntrica que lidia con un dolor profundo. La película explora cómo la obsesión y el duelo pueden alterar la dinámica familiar, mientras la tensión y lo sobrenatural se entrelazan de manera constante.
Ver Bring Her Back es como asistir a un concierto de doom-metal en un espacio cerrado: cada escena golpea con densidad y ritmo hipnótico, mientras los Philippou construyen atmósferas que atrapan al espectador desde el primer instante. La película combina intensidad emocional con terror psicológico, manteniendo al público al borde de su asiento sin recurrir a sobresaltos fáciles.
El terror de Bring Her Back no descansa en trucos sencillos; se basa en manipulación psicológica, horror corporal sugerido y un crescendo de tensión que aplasta, como un riff interminable. Entre sus capas también se encuentra un drama familiar donde el duelo, la culpa y las relaciones complejas resuenan como notas graves imposibles de ignorar.
Escala RockLegacy
🎸🎸🎸🎸🎸 – Solo épico: cada nota golpea con potencia; obra maestra que define su género.
🎸🎸🎸🎸 – Riff poderoso: mantiene la intensidad y añade variaciones que enganchan.
🎸🎸🎸 – Buen acorde: funciona, es sólido, pero no deja un recuerdo inolvidable.
🎸🎸 – Nota desafinada: algunas partes destacan, pero pierde fuerza general.
🎸 – Cuerda rota: falta energía y originalidad; sensación de intento fallido.
Veredicto RockLegacy
🎸🎸🎸🎸 – Entre rituales, posesiones y horrores familiares, Bring Her Back es memorablemente oscura, golpea con fuerza y deja al espectador atrapado en el riff más pesado del año.

