Diez años. Diez largos años para poder disfrutar de The Gathering en Chile. Y es que las diferentes circunstancias impidieron que este reencuentro no se pudiera realizar. La más cercana e importante fue la alerta sanitaria que pospuso su presentación de 2019 hasta hoy, 26 de septiembre de 2022. Un reencuentro más que esperado en un escenario más que digno como lo es el Teatro Caupolicán. Vaya que valió la pena la espera.

Las puertas abrieron puntualmente a las 19:00 hrs, y sin demoras entró al escenario Poema Arcanvs cuarenta minutos después. Con una impronta oscura y un doom metal con voces que varían entre guturales y graves melódicos (bastante cercano al fallecido Peter Steele de Type O Negative), que aportaron una impronta lúgubre y oscura, los chilenos pudieron mostrar gran parte de su repertorio y su potencia en vivo. Aprovecharon de repasar por gran parte de su trayectoria musical abarcando canciones de su primer álbum “Arcane XIII” de 1999, siendo “Isolation” la canción que presenciamos está noche. También repasaron parte de “Iconoclast“, placa de 2002 y de su más reciente “Stardust Solitude” de 2020. Una verdadera misa negra sonora que dió gusto escuchar en vivo. Una de las grandes bandas de metal nacional con una puesta en escena de gran nivel y calidad sonora precisa y potente.

Poema Arcanvs
Fotógrafo: Octavio Mendoza
Poema Arcanvs
Fotógrafo: Octavio Mendoza

Cerraron su show con la poderosa “The Crawling Mirrors“, también del “Iconoclast” dándole un cierre justo y necesario a su vorágine de poder y energía malsana que sólo Poema Arcanus puede lograr.

A las 20:30 hrs ya habían desalojado el escenario para que, a las 21:00 hrs puntuales, entrarán Silje Wergeland y compañía a reencontrarse con su público que tanto los había esperado. Iniciaron con “Stronger“, uno de sus últimos singles fuera del actual “Beautiful Distortion” de este 2022. Potencia y melodía puras. Siguieron con “In Color” perteneciente a su último álbum que mantenía el aura y energía con que plantearon su presentación. 

Silje Wergeland - The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza

Pausaron brevemente para saludar a su público y luego siguieron con “Leaves“, uno de sus clásicos del álbum “Mandylion” editado en 1995. La interpretación de Silje en esta canción no se quedó para nada atrás y entregó tanta potencia como melodías dignas de la versión en estudio. Como si fuera un viaje al pasado siguieron con su canción más conocida, “Strange Machines“, también del álbum “Mandylion“, y era inevitable no sentir nostalgia por las emociones que causan estas canciones y que causaron años atrás durante sus primeras escuchas. Puntualmente en esta canción el público coreó cada parte y saltó por primera vez movidos por la energía de la música. 

Silje quiso saludar al público luego de esa canción con un “Ce Hache I”, pero los mismos fanáticos le ayudaron a hacer el popular grito. Luego volvieron al presente con “We Rise” para calmar los ánimos, y un nuevo salto al pasado con “Probably Built in the Fifties“, pieza del álbum “How to Measure a Planet?editado en 1999 y que nos devolvió a ese lado más experimental pero no menos calmo de la banda. Siguiendo con su presentación nos entregaron “Pulse Of Life“, y “Weightless“, pertenecientes al actual “Beautiful Distortion“, ratificando su era actual y sonido. Silje nos preguntó si nos habíamos dado cuenta de que estas canciones estaban en el show, y el público sólo respondió con aplausos y más vitoreos. 

The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza
The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza

A continuación nos entregaron “Héroes for Ghost“, perteneciente al álbum “Disclosure” de 2012, el segundo que la banda grabó junto a Silje. Luego ella preguntó al público si queríamos una canción más para cantar todos juntos, y enseguida empezaron a tocar “Saturnine“. Apenas empezó a sonar el público volvió a rugir y a cantar a todo pulmón, emocionados por la interpretación de la banda.

Luego se despidieron con la mayormente instrumental “Sand And Mercury“, con la que la banda aprovechó cada momento de mostrarnos sus dotes musicales. En especial René Rutten, quien tenía cada canción estudiada al revés y al derecho, y lo demostraba cambiando de guitarra dependiendo del tipo de sonido que cada canción requería. Finalmente Silje aparece para interpretar su parte de la canción y se despiden brevemente.

The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza
The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza

El público no dejaba de gritar y cantar para que volvieran a escena, por lo que a los minutos reaparecen, y Hanz Rutten, baterista de la banda y hermano de René Rutten, aprovecha un momento para acercarse al micrófono y presentar a sus compañeros de banda. Hecho eso se devuelve a su batería para que en conjunto nos interpreten unas cuantas canciones más, iniciando con “Great Ocean Road“, volviendo al sonido experimental que cultivaron en el álbum “How to Measure a Planet“. 

Siguieron con la inesperada pero muy bien recibida “On Most Surfaces“, que obviamente el público coreó completa y al pie de la letra. Ya para finalizar este concierto nos regalaron “I Can See Four Miles“, también del álbum “Disclosure” de 2012, con un nivel de experimentación sonora muy llamativo. Notable el momento en que René Rutten acerca su guitarra a un Temerin instalado en el escenario (que siempre estuvo ahí y que nadie se percató hasta que lo usó). Una grata sorpresa sonora que dió el cierre que merecía esta presentación. Terminado el show los integrantes se acercan para hacer la reverencia final hacia el público como señal de despedida mientras que un Caupolicán lleno los aplaude y saluda, agradeciendo por la música y la energía entregadas. Se sacan la característica foto sobre el escenario con el público detrás y se retiran.

The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza
The Gathering
Fotógrafo: Octavio Mendoza

Ya pasado un rato de que el equipo de backstage llevaba desarmando el equipo de sonido de la banda, René Rutten aparece en escena para ayudar en instrucciones de guardado. Los que nos quedamos esperando gritamos por el papel del setlist que estaba a sus pies. René nos mira, despega el setlist del suelo, lo arruga para formar una bola y lo arroja. Un compañero anónimo de prensa lo agarra, pero decide guardarlo y no compartirlo para poder sacarle una fotografía y así ayudar a esta labor. Sólo diré que, como dice la canción de El Cruce, “Todo se devuelve”.

Fueron dos horas completas de reencuentro, de música, de alegría y de múltiples emociones que valieron, como lo dije en un principio, totalmente la pena. Cada segundo, cada nota musical, cada línea vocal y cada canción fueron una deuda que se saldó con creces. El público se fue feliz por un concierto de altísimo nivel. 

The Gathering demostró una vez más su alta categoría y su calidez como banda y como seres humanos que disfrutan hacer lo que hacen, y que disfrutan al ver cómo su público vibra con ellos. Este concierto trasciende el efecto nostalgia y se convierte, a mi parecer, en uno de los mejores de lo que va este 2022.

Agregar un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *

This site is protected by reCAPTCHA and the Google Privacy Policy and Terms of Service apply.