Cuando anunciaron este show y ver que Roy Khan venía cantando los grandes éxitos del “Black Halo” y más, supe inmediatamente que era un evento imperdible. Por muchos años, los chilenos quedamos al debe de ver a Kamelot con la voz clásica de los discos más emblemáticos de la banda. Sin embargo, eso nunca sucedió. No quiero restarle importancia las visitas que ha tenido Kamelot a nuestro país, que sin lugar a duda han sido increíbles, pero lo que sucedió anoche tuvo ese gustito a deuda saldada.
Todo comenzó a las 18:05 cuando salió al escenario Beerhalla, banda chilena compuesta por Patricio Solar (SteelRage), Coke Salinas (Gamble), Eva Murgas (Aisa y Eternal Thirst) y Gianfranco Ferrera (Aisa y Eternal Thirst) que con un sonido fresca de power/hard rock encantó al público que ya comenzaba a llenar la Blondie. La agrupación se vió motivada y a gusto en el escenario, compartiendo con el público lo importante que era para ellos ser parte de esta fiesta que nos reuniría con el gran Roy Khan. Eva presentó un gran potencial vocal lo cual la audiencia agradeció con aplausos y vítores. Los riffs de las guitarras sonaban amigables a un hard rock disfrutable y ondero, justo como se necesita para calentar los motores de una tarde y noche inolvidable.
Luego fue el turno de Cabaret Burdel, banda que personalmente descubrí gracias al show de la semana anterior de Anette Olzon y que me dejaron con una muy buena impresión. Esta vez no sería distinto. Cabaret Burdel está compuesta por Danny Michaels (voz) José “Koto” Allemand (batería) Alan “Moritz” Tuggener (guitarra y coros) Cata RockHeart (bajo y coros) Luther Stixx (guitarra y coros) presentando un heavy/hard rock muy llamativo. Cada canción fue interpretada con mucha energía que fue trasladada al público, en donde se pudo notar que la estaban pasando bien, levantando los brazos y coreando partes de las canciones presentadas. La voz de Danny es el sello de la banda, teniendo una seguridad en cada nota y haciendo notar la facilidad que tiene para llegar a falsetes pero sin abusar de ellos. La línea de bajo y batería dan la base de la banda que con un tempo rápido permite que la gente siga la melodía fácilmente. Ambas guitarras son imparables dando espacios para solos y riffs que reconocemos de este estilo de rock pero sin llegar a ser un cliché en el mismo. Sin lugar a dudas una banda que está dando que hablar y que se debe seguir sus pasos porque probablemente estaremos reporteando sus pasos nuevamente, ojalá de una forma más internacional.
Luego entró al escenario The Panic Cliffs, última banda chilena de la tarde compuesta por actualmente la integran Julián Reyes en voz, Humberto Ojeda y Germán Lazo en guitarras, Rodrigo Casanueva en bajo y Mauricio Soto en batería. La banda mostró un estitlo que recoge elementos del grunge, el stoner y el hard rock, con una propuesta visual muy interesante que hipnotizaba al público. Repasaron temas como “Shock” y “Ansiedad” de su último lanzamiento “La Máquina de Terror”. El recibimiento del público, que a ese momento ya casi llenaba la cancha, fue bastante bueno considerando que habían grupos de personas que conocían la banda, incluso con poleras, y que coreaban algunas de las canciones presentadas.
Era momento de las bandas internacionales. A las 20:00 fue el turno de Maestrick. Banda brasileña compuesta por Fabio Caldeira (voz), Renato “Montanha” Somera Jr (bajo), Chris Oliveira (batería), Charles Soulz (teclado) y Gabriel Velloso (guitarra) y que luego nos daríamos cuenta que es la banda de apoyo de Roy Khan. Presentaron un setlist corto pero bastante efectivo, prometiendo que volverían pronto con un show más completo. Durante su presentación de un prog metal muy interesante, destacó su último single “Zion” con un estilo más inclinado hacia el metal moderno que probablemente los acercará mucho más a su internacionalización. Esta banda, el año pasado además de apoyar a Roy en presentaciones realizadas en Brazil y Japón también se estuvo presentando en el aclamado ProgPower 2025. La voz de Fabio es muy teatral y versátil lo cual permite a Charles, la mente maestra trás Maestrick, combinar distintos tipos de sonidos que mezclados con riffs de la guitarra de Gabriel y la base de Renato (que fue presentado como “nuestro pequeño gigante”) y la batería de Chris, completan una maquinaria bastante interesante a escuchar. Estoy seguro que muchos de los asistentes se quedaron con gusto a poco y de verdad esperamos un show más extenso en una próxima visita.
Después de un pequeño descanso para la banda, a las 21:00 hrs en punto sale a escena la banda completa solo que esta vez Fabio se situaría en los coros junto a la hermosa Zoë Marie Federoff, que lamentablemente durante las primeras canciones no tuvo retorno por lo que estuvo saliendo y entrando del escenario tratando de enmendar la situación. Para los que no la conocen, aquí unos datos de vital importancia de Zoë: entrenadora vocal en la Escuela de Rock del Politécnico de Andrada bajo la tutela del “Capitán” Kirk Feagin, antiguo alumno de Floor Jansen. Fue vocalista de Insatia entre el 2012 y 2017. Durante 2022 y 2025 fue tecladista y cantante en Cradle of Filth. Desde 2017 ha puesto todo su talento vocal en Catalyst Crime, banda que ayer estrenó nuevo single llamado “Polaris” junto a Chris Harms (Lord of the Lost).
Roy Khan se hizo esperar hasta los primeros acordes de “When the Lights Are Down”, canción que nunca me imaginé que usarían para comenzar el show. El Club Blondie estalló con vítores, brazos en alto y saltos. La deuda comenzaba a ser saldada. Musicalmente Maestrick como banda de apoyo jugaba un rol muy importante que lo logró casi al 100%. Una de las cosas que más recalqué es el uso de teclados en vivo. Hoy en día casi todos los arreglos generados en los discos, las bandas las terminan usando como base pre-grabada, pero aquí no fue así y se sintió diferente y agradable a la vez. Roy firme como siempre demostrando que su voz sigue en buen estado a pesar de que ya han pasado 21 años desde el “Black Halo”. A penas terminó la canción no se esperó el público para gritar el emblemático “olé olé, Roy Khan”, lo cual el cantante lo recibió de una forma muy cariñosa señalándonos que sabía que iba a ser una noche muy especial.
El espectáculo continuó con “Soul Society”, “Moonlight” y “Center of the Universe”, todas canciones que para los fans de Kamelot son sus preferidas y que escucharlas en vivo con la voz de Roy Khan generaban un placer que nadie del público puede negar. Entre los espacios de las canciones la audiencia seguía muy participe, hasta que alguien se le ocurrió gritar “pelado rico”, lo cual hizo que el publico entrara al juego y comenzaron a cantarle “pelado rico, lalala”, Roy sin entender mucho (y esperemos que en algún momento alguien le haya explicado) agradeció al público.
“Abandoned” nos transportó a la cercanía y a la interpretación teatral que tanto hizo de Roy Khan un gran cantante en los principios de los 2000. Vocalmente Khan se sintió muy cómodo, con el respaldo del teclado y la guitarra que sonaban como la perfecta compañía. La voz angelical de Zoë fue también una pieza clave, pero que se luciría aún más en la siguiente canción: “The Haunting (Somewhere in Time)”. A mi subjetividad, siento que este fue el track más esperado de la noche ya que era el momento del “shipeo” entre Roy y Zoë, ya que la interpretacción fue muy cercana y teatral, con un Roy cantandole a la oreja a Zoë contestándole con un entrelazado de manos. Zoë fue aplaudida y también se ganó vítores del público lo que emocionaron a la estadounidense.
Después de ese gran momento, siguió “Moonlight” que hizo que volvieramos a saltar junto a una banda que disfrutaba cada segundo. “Memento Mori” le dió un espaccio de descanso al público que pudo volver a reencantarse con la particular voz de Roy Khan, usando muy bien sus graves y agudos durante la interpretación. Luego de este momento en donde volvieron los vítores hacia Roy nos confesa que cuando decidió dejar la banda por necesitar un tiempo con su familia y amigos sabía que estaba bien porque vendrían tiempos mejores y que este show se lo confirmaba y que eso le daba una paz increíble. También nos prometió volver ya que cantar para él era muy importante y nos recomendó cantar siempre, en la ducha, manejando, donde fuera, no importa si lo haces mal, lo importante era cantar y con eso llega “Karma” y “Forever” en donde realmente el público cantó a todo pulmón. Probablemente los singles más conocidos de la carrera de Roy.
Terminaba la primera parte del show, lo cual nos dejó un encore nuevamente muy especial. Un descanso de no más de 3 minutos fueron opacados por una multitud gritando “no nos vamos ni cagando” (que también me pregunto si alguien le habrá explicado lo que significaba el cántico aquel), la banda volvió a sus puestos y sonaron los primeros acordes en el piano de “Ghost Opera” y una canción especial que la siguió. “Epilogue”, es el bonus track de la versión japonesa de “Black Halo”, lo que nos volvió a conectar con la cercanía de la voz de Khan. Luego de este gran momento, Roy nos preguntaba si estabamos listos para una más y fue el momento de “March of Mephisto” en donde Zoë volvió a aparecer en escenario desplegando los guturales que necesitaba esta canción para dejar por alto una presentación que sin lugar a dudas saldó la deuda que teníamos con este gran cantante.
Como resumen una gran noche, con bandas chilenas diversas en sonido pero que en general todas sonaron muy bien durante el evento. Un gusto a poco de Maestrick, pero se entiende que luego de su corta presentación tenían que tocar todo el setlist de Roy Khan, por lo que realmente esperamos una presentación de ellos prontamente y que por supuesto fue finalizado por el gran Roy Khan, que estoy seguro que se llevó la mejor de las impresiones de nuestro país y que volverá más pronto que tarde. Una gran producción de Spiralis Pro en todo sentido, cumpliendo con lo horarios establecidos y con un buen sonido para las bandas de soporte, dándoles vitrina y el espacio necesario para que el rock y el metal chileno también llegue a más lugares.

