Se trata de la primera de las cuatro partes del nuevo disco conceptual de Catalina Parra. 

Bitácora Celeste, el proyecto solista de Catalina Parra, estrena “Umbral, la primera entrega de un disco dividido en cuatro partes, disponible desde este 3 de septiembre en todas las plataformas digitales. Umbral reúne seis canciones: “Déjenme Soñar“, “Luciérnaga“, “Pausa Inconclusa“, “Roto“, “Vestigios” y “Quebrando Aliento“, las cuales forman parte de un LP de larga duración compuesto entre 2015 y 2023. 

Este, fue concebido como una cápsula del tiempo: es decir, una narrativa conceptual que recorre experiencias desde la niñez hasta la adultez. Cada tema explora la complejidad del crecimiento personal y las emociones crudas que lo atraviesan, en un collage de emociones registradas a lo largo del tiempo y una búsqueda sincera de sentido en medio del cambio constante.

Cabe destacar que esta placa es un disco autogestionado, que contó con la colaboración de diversos músicos intérpretes que ayudaron a darle vida al proyecto. Al respecto, la compositora señala que “para hacer la realización de este EP estuve en constante comunicación con mi niña interna, como si le hubiese hecho una promesa hace muchos años y ahora llegó el momento de cumplirle”. 

Disco conceptual

Dentro de este proceso creativo, la artista penquista destaca que el orden de las canciones obedece a que este “es un álbum conceptual. Entonces, cuando comencé a unir los conceptos y a pensar en la coherencia del disco, siempre me imaginé que comenzara como abriendo una puerta hacia el mundo onírico, como entrando al mundo del inconsciente”.

Agrega que “por eso parte con Déjenme Soñar. Es como la entrada a este mundo onírico, al inconsciente, para después adentrarse en él a través de las demás canciones. Todo ocurre dentro de ese mismo universo, como en un espacio liminal”. 

Siempre me lo imaginaba también como una especie de viaje del héroe: una persona pequeñita entrando dentro de su propia cabeza, como yo misma entrando en mi propia mente. El viaje comienza justamente en ese espacio liminal del inconsciente y, desde ahí, se desarrolla todo lo que ocurre en el disco”, concluye. 

Desarrollo artístico

El proyecto musical Bitácora Celeste nace en 2015. Entre ese año y el presente, Parra destaca que “han cambiado muchas cosas, porque cuando partí en 2015 yo solo tenía canciones. Tenía súper clara la idea de que quería dedicarme a la música, quizás hacer un disco, grabar, pero no tenía idea de cómo hacerlo. Entonces, el viaje que tuve entre 2015 y 2023 fue, en gran parte, descubrir y aprender cómo producir mi propia música, porque nunca dejé de componer. Siempre estuve escribiendo. El desafío siempre fue cómo materializar ese trabajo que existía solamente en mi mente y transformarlo en algo concreto”.

Asimismo, siente que “no es solo una situación específica, sino que es literalmente un cambio de etapa. En 2015 tenía 15 años y en 2023 tenía 23. Entre esos años está todo el proceso de pasar de la adolescencia a la adultez. Es como tener un sueño que comenzaste a construir cuando eras adolescente y que, mientras te vas convirtiendo en adulta, empiezas a materializar. De alguna manera, siendo adulta estoy materializando una idea que nació cuando era niña”. 

De igual modo, reflexiona que ha crecido mucho y ha vivido un montón de experiencias que la han hecho crecer como artista, tanto en Bitácora Celeste como en los otros proyectos musicales en los que participa. “He crecido como compositora, como artista, como intérprete y como música. Siento que he ido desarrollando y madurando cosas que ya existían en mí y que todavía existen, pero también han aparecido constantemente cosas nuevas. Creo que ese ha sido uno de los cambios más importantes: aprender a reconocer lo que ya estaba en mí y, al mismo tiempo, seguir descubriendo quién soy y qué quiero hacer con mi música”, sentencia.

Inmersa en el proceso de autogestión, no obstante, reconoce que “una de las principales dificultades ha sido la autoexplotación. Yo sabía que quería hacerlo todo: grabar, producir, mezclar, gestionar. La autogestión implica hacerse cargo de muchas cosas que, desde afuera, uno suele ver que otras personas realizan con apoyo o dentro de un equipo. En mi caso, muchas veces ese apoyo se ha dado a través de la colaboración con mis pares, mis amigos y personas que creen en mi proyecto”. 

He tenido que dejar algunas cosas en pausa porque el nivel de trabajo que estaba asumiendo era demasiado. Eso me ha enseñado a ponerme límites y a entender que hay que hacer lo que se puede con lo que se tiene. Uno ve producciones increíbles y, naturalmente, quiere aspirar a hacer algo profesional, que suene increíble, pero también hay que ser realista y adaptarse a las herramientas y posibilidades que existen. No vale la pena llegar a un resultado a costa de la propia salud mental. Creo que este sistema muchas veces normaliza la autoexplotación, y para mí es importante cuestionar eso”. 

Pero, finalmente, creo que lo más hermoso de la autogestión ha sido la colaboración: encontrar personas que empatizan con tu proyecto y están dispuestas a aportar para que pueda crecer”, concluye.

Cabe destacar que, actualmente, Bitácora Celeste publica su música al alero del sello Registro Móvil. Asimismo, Catalina Parra es parte de otros dos proyectos musicales: Phuyu y la fantasma y Sies Una Fase.

Tracklist — Umbral

  1. Déjenme Soñar
  2. Luciérnaga
  3. Pausa Inconclusa
  4. Roto
  5. Vestigios
  6. Quebrando Aliento