El post-punk británico suma una nueva presentación, pues Shame confirma su debut en Chile. Con un concierto agendado para el próximo 15 de junio en Club Chocolate, marcando así su primer paso por Sudamérica tras casi una década de trayectoria.
Formados en 2014 por cinco amigos del sur de Londres, el quinteto irrumpió en la escena inglesa bajo el alero del circuito DIY, cultivando una identidad que cruza la urgencia del post-punk con la tensión del indie contemporáneo. Desde entonces, su crecimiento ha sido sostenido, expandiendo su alcance hacia Estados Unidos y distintos países de Europa, donde han conectado con audiencias afines a propuestas como IDLES, Turnstile, Dry Cleaning o Black Country, New Road.
Su visita a Santiago se enmarca en la promoción de “Cutthroat”, su cuarto álbum de estudio, publicado en septiembre del año pasado. Una placa que continúa profundizando en un sonido que mantiene la crudeza estructural del post-punk clásico: guitarras filosas, bajo punzante y una percusión frontal, mientras dialoga con las corrientes más actuales del rock alternativo británico. En la parte lírica, Shame sostiene su sello característico, lleno de ironía, crítica social y una exposición emocional que oscila entre la confrontación y la vulnerabilidad.
Esa intensidad se traslada con especial fuerza al escenario, pues sus presentaciones en vivo se caracterizan por la cercanía con el público y una energía física que remite al post-hardcore más áspero de los años ochenta, algo que se potencia en la interpretación de su vocalista, Charlie Steen. La banda incluso ha sugerido el uso de protección auditiva en sus conciertos, anticipando un espectáculo de alto voltaje.
El concierto se realizará el 15 de junio en Club Chocolate, y las entradas ya se encuentran disponibles a través de Puntoticket, con los siguientes valores:
Preventa: $36.000 (primeras 300 entradas)
General: $39.000
Con este anuncio, Shame suma a Chile dentro de su recorrido internacional, consolidando una trayectoria que comenzó en pequeños escenarios del sur de Londres y que hoy los posiciona como una de las propuestas más consistentes del post-punk británico contemporáneo.


