El Santander Arena, la pasada noche del 17 de octubre, fue el escenario para cumplir un sueño de muchos años de espera: el regreso de The Gathering con su emblemática cantante Anneke Van Giersbergen. Y nada más importante que celebrando los 30 años del disco que las catapultó a la fama internacional: “Mandylion”.
A las 20:00 hrs. sale al escenario la agrupación chilena Chaos Magic, la cual tuvo el objetivo de comenzar la previa a una larga espera de años. Caterina Nix a cargo de las voces presentaron un setlist sólido con un sonido, quizás un poco reventado en principio, pero que se intentó ir solucionando mientras avanzaba la presentación. La banda estuvo a la altura con su metal sinfónico, demostrando que, hoy en día, tenemos varias bandas que son dignas de ser consideradas exponentes mundiales.
Diez minutos antes de las 21:00 hrs sale al stage Juan Carlos “Lobo” Araneda de Radio Futuro a recordarnos que esta noche sería épica e inolvidable por que se iba a hacer realidad lo que todos pensabamos que nunca más iba a pasar: ver a Anneke de vuelta con The Gathering en vivo y en Chile. Luego de eso sonó Rush de fondo (un chistesito, me encanta Rush).
Como introducción empieza a sonar “Gracias a la Vida” de Violeta Parra y aparecen los músicos en escena para que “Mandylion” comience a sonar con su sonido característico. El público muy motivado vitoreaban mientras sacaban sus teléfonos para dejar grabado este gran momento del rock y el metal en nuestro país. Y es que The Gathering siempre ha sido reconocido en Chile pero hasta el día de hoy, no habían casi llenado un Arena de más de 15 mil personas por un concierto individual, lo cual lo hacía aún más especial. Consideren que el anterior show en Brasil, en la sala Audio de Sao Paulo es solo para 3 mil personas.
Los acordes de “Eleanor” sonaron, el tempo en el bajo y la batería retumbaban el recinto y Anneke sale al escenario, la cual fue recibida por el público como es merecido, vítores y gritos de cariño inundaban en la cancha, en la platea y galería del recinto. Cabe destacar que la vocalista neerlandesa es muy querida en Chile y siendo una gran referente para muchas bandas nacionales e internacionales. Su voz sonó pristina durante todo el espectáculo, confirmándonos que el tiempo solo ha reafirmado su calidad vocal.
Con unos pocos segundos de descanso la banda escucho los aplausos y la emoción del público para seguir con “Fear the Sea” e “In Motion #1”. Desde la ubicación donde estaba, se podía visualizar la intensidad del público al escuchar las canciones, como rebotaba la voz de la audiencia al recitar esas frases que llevabamos 30 años escuchando. Brazos en puño y saltos fue la tónica de toda la noche en ese momento de tiempo y espacio, donde todos fuimos uno solo.
Un descanso para “Mandylion” fue la inclusión de “On Most Surfaces (Inuït)”, track del “Nighttime Birds” que nos transportó a un atmósfera distinta plagada de texturas que en la historia de The Gathering terminó siendo su gran sello. En la misma vibra continuó “Broken Glass” perteneciente a “Souvenirs” y “Waking Hour” del álbum “Home”.
Un espacio para dos canciones de otro disco, muy bien recibido en su tiempo, fue con la inclusión de “Probably Built in the Fifties” y la explosiva “Libert Bell”, ambas del álbum “How to Measure a Planet?”. Esta última, probablemente fue una de las canciones más cantadas durante el show, sin contar las del “Mandylion”. La mencionada canción fue incorporada en este pié de la gira. La última vez que había sido tocada fue en 2007.
Continuó “Analog Park” del álbum “if_then_else” para tener un pequeño descanso en donde Anneke se dirigió al público y nos comenta lo sorprendida que está que su música aún sea escuchada en lugares tan lejanos, reafirmando el cariño que le tiene a Chile e iniciando un “Chi, chi, chi” que el publicó respondió con un entusiasta “le, le, le. ¡Viva Chile!”.
Continuaron con el resto del álbum “Mandylion”: “In Motion #2”, “Leaves”, “Sand and Mercury” y “Strange Machines”. Los músicos en el escenario, René Rutten en la guitarra y Hans Rutten en la batería, junto al bajista Hugo Prinsen, el tecladista Frank Boeijen y el apoyo en la guitarra de Jelmer Wiersma, se observaban cómodos y disfrutando en todo momento. Aunque sentí que podrían haber dejado más momentos para que la audiencia se manifestara aún más. Luego de “Strange Machine” la banda sale del escenario para tomarse un breve descanso para volver al encore con tres canciones más.
“Travel” nos anunciaba que aún teníamos la energía de The Gathering en el escenario, pero con “Third Chance” del “Nighttime Birds” (canción que no esperaba escuchar) nos permitió sentirnos en una nube mágica transportados hacia un último instante que fue presentado por una Anneke que nos preguntaba si estabamos listos para una última canción más: “Saturnine”.
Había leído antes del show que el fan club estaba preparando algo para que cuando se tocara esta canción todos prendieran sus linternas con un papel celofán rojo o la pantalla con color rojo para “pintar” el Santander Arena de un carmesí y sorprender a la banda. Realmente cuando lo leí me dije “esto no va a resultar”, pero con asombro me di cuenta que estaba equivocado. No toda la gente lo hizo, pero si la suficiente como para tener una postal muy hermosa de ese momento. Al terminar, la banda estuvo varios minutos más en el escenario agradeciendo al público que no quería irse y que saldaba este sueño de años, convertido en 14 meses de espera real, para una noche inolvidable y que probablemente estará en la retina y en la memoria el día de hoy domingo y de todo lo que queda de año como uno de los conciertos más importantes del 2026.
Ahora solo nos quedan dudas. ¿Anneke se mantendrá en la banda? ¿Habrán intenciones de un nuevo álbum? ¿Una nueva gira celebrando los 30 años del “Nighttime Birds”? Lo que si tenemos seguro es que si The Gathering vuelve, todos los que vivimos la pasada noche en el Santander Arena, vamos a querer que se repita.
