Bandalos Chinos y 2 minutos: El desembarco musical argentino de la última jornada de festival
Vinieron del otro lado de la cordillera para traernos toda la potencia de sus repertorios. Y es que la delegación argentina de la última jornada de Lollapalooza dejó en claro que su dominio escénico no entiende de etiquetas.
Por un lado, si de fiesta se trata, Bandalos Chinos desató la alegría y los colores en la última jornada de festival.

Bajo un sol estridente, los argentinos brillaron con su enérgico pop rock con toques indie que fue muy bien recibido por el público asistente, quienes corearon de principio a fin cada una de las canciones del repertorio. Se agradece la cercanía del vocalista Goyo Degano, quien protagonizó uno de los momentos para el recuerdo, al bajar del escenario a saludar a su público e interactuar con ellos de manera muy amable y cariñosa.
El setlist de la banda incluyó éxitos como “Vayámonos de viaje”, “Departamento”, “Mi fiesta” y “Dije tu nombre”, logrando prender la calurosa tarde de domingo con sus alegres melodías.
Por la otra vereda, se desató toda la rudeza incombustible y la nostalgia punk de 2 Minutos, banda consolidada que nos recordó por qué el punk rock callejero no negocia su intensidad, logrando que el público asistente hiciera mosh pits a lo largo de todo el setlist.
Tras 37 años de carrera, la banda liderada por el “Mosca”, nos llevó directo a su natal Valentín Alsina con una energía que nos recordó en cada instante por qué 2 minutos es una de las bandas de punk rock más emblemáticas de todos los tiempos.

Algunos de los clásicos que sonaron fuerte fueron “Ya no sos igual”, “Amor suicida”, “Lejos estoy” y “Gatillo fácil” , lo que dejó constatado in situ la conexión historia que el público chileno tiene con la banda, quienes respondieron con los puños en alto y con cantos y vitoreos desde distintos sectores del venue.
El cierre estuvo marcado por la interpretación del single “2 minutos”, sellando una jornada de punk de barrio, cercano, ruidosa, frontal, de amigos y cómplices, llenas de risas y camaradería.
Así, mientras Bandalos Chinos ponía el brillo y la alegría horas antes, 2 Minutos no titubeó en poner el sudor y la distorsión, confirmando que la delegación argentina de esta última jornada, a pesar de ser galaxias sonoras opuestas, entre elegantes sintetizadores y guitarras distorsionadas al límite, compartieron por igual esa capacidad de conectar con su público a través de sus himnos musicales y de su innata cercanía.

