Como ya te hemos comentado anteriormente, Obituary es una de las bandas más legendarias del death metal mundial, nacida en 1984 en Tampa, Florida. Su primer disco, “Slowly We Rot“ (1989), llamó la atención de la escena global, pero fue con clásicos como “Cause of Death” (1990) que Obituary se erigió como referente innegable del género, influyendo a múltiples generaciones de bandas.

Es particularmente el festejo de los 35 años del lanzamiento de este segundo larga duración de estudio que los trae de gira por Sudamérica, donde han lucido sus más de cuatro décadas de vida y de ruedo, con un sonido que los ha vuelto un clásico indiscutible tanto en la escena hardcore, crossover y thrash, como en el mundo del death metal. Esta semana, Obituary se presentó en Valparaíso, en el Club Segundo Piso, y la tarde de ayer nos tocó a los santiaguinos en el habitual Teatro Cariola.

A las 19 horas ya había gente en el local del centro de nuestra capital. Se suponía que en pocos minutos comenzaría la banda black metal Nox Terror, sin embargo por motivos médicos la banda nacional no pudo presentarse. Hubo decepción. Todos los que habíamos llegado a esa hora teníamos apetito de música y estridencia, pero la producción sinceró todo. Finalmente la tarde de ayer era una fiesta y nadie iba a dejar que una situación desafortunada desviase la atención del foco principal, Obituary tocaría en un poco más de dos horas ahí mismo.

A las 20 horas Cerberus fue la entrada perfecta para el festín de carne molida que no pararía hasta cerca de las 23 horas. Con más de 30 años de rodaje la banda formada por Juan Pablo Baquedano (voz y guitarra), Alejandro Mejias (guitarra), Claudio Astorga (batería) y Miguel Neira (bajo) fue simplemente apabullante. Tocaron sólidos y tranquilos. Con un público que tenía ganas de escucharlos y disfrutar de su sonido clásico death metal. El cuarteto se conectó desde el primer momento con la audiencia que coreó su nombre, acompañó las canciones y vitoreó una y otra vez “Ébola” hasta que por fin la tocaron. El metal chileno al igual que nuestro vino envejece muy bien. Y las nuevas generaciones se están quedando con el mejor gusto de la vieja escuela. De catálogo de degustación, sólidos impecables. Aguante Cerberus.

Galería | Cerberus en Teatro Cariola

El calor era infernal y el tiempo parecía correr en slow motion. Las filas en el baño para mojarse un poco y la de la cerveza crecían cada minuto. No fue hasta eso de las 21:30 horas que la banda estadounidense salió a escena con una patada en la cara “Redneck Stomp”, “Sentence Day”, “A Lesson in Vengeance” y “The Wrong Time”, haciendo relucir su violencia lenta y desgarradora, pero siempre impresionante.

Llegó el momento, Obituary quería escucharnos corear y simplemente delirar con las canciones de su placa “Cause of Death“. Y así mismo sin piedad en el Cariola retumbaron: “Infected”, “Body Bag”, “Dying”, posteriormente la pieza que da nombre a la célebre placa “Cause of Death” y el sorpresivo guiño con “Circle of the Tyrants” (cover de Celtic Frost), y los infaltables “Chopped in Half” y “Turned Inside Out”. Fue el momento más denso y celebrado, con riffs arrastrados y esa atmósfera pantanosa que definió a la banda.

El encore fue pura historia: “I’m in Pain” y “Slowly We Rot”, cerrando con material de su debut y reafirmando que Obituary sigue vigente en el tiempo y a pesar de lo corto de su show fue directo al grano, así que también fue satisfactorio.

¿Qué más se puede agregar?. Que el sonido estuvo realmente impecable, junto al público chileno, quienes respondieron de manera cercana, con una entrega sincera y espontánea. A pesar que nunca faltan los desatinados que intentan enlodar un evento redondito que congregó a muchas generaciones de thrashers, ya sea a la salida del espectáculo, como en redes sociales, la verdad es que fue una fiesta increíble. Y nos fuimos con el cuello adolorido y empapados en sudor. 

Produce: Chargola

Galería | Obituary en Teatro Cariola