Sonqo es un proyecto de fusión latinoamericana creado por Guillermo Jiménez y Mical Romero, quienes desde la calidez de la guitarra y el cello exploran paisajes sonoros que recorren la memoria, la rutina y las luchas sociales de Latinoamérica. Este EP homónimo es una obra instrumental de cuatro piezas que dialogan con la historia y la cotidianidad, conectando con la música andina, el jazz y la resistencia popular. “Este trabajo fue el resultado de buscar inspiración en el sonido de América Latina”, comenta la banda.
El EP abre con “La Flor del Huerto”, una balada inspirada en el trabajo agroecológico, que narra la relación amorosa y simbiótica entre el ser humano y la tierra: “Cada semilla agradece la presencia humana entre sus flores y frutos”, señala Guillermo.
Continúa con “Laguna del Inca”, una pieza que nace de la improvisación y refleja la rutina y el pulso de la vida barrial, donde la compositora Mical Romero comenta: “Refleja las sensaciones de transitar por un barrio rojo, la espera, la rutina y las emociones que eso despierta”, e incluye una cita a Mariátegui sobre la revolución como conquista de la belleza y el arte. Luego, aparece “Isla Dawson”, una obra de memoria dedicada a las víctimas y sobrevivientes del campo de concentración del sur de Chile: “Nace desde un lugar oscuro, pero también quiere rendir homenaje a la resistencia y las ganas de vivir”, explica Guillermo.
El EP cierra con “Octubre”, una pieza que describe el estallido social de 2019 en Chile, combinando momentos líricos con pasajes de disonancia que simbolizan la belleza y la represión de aquellas jornadas: “Quisimos que esta pieza mostrara la tensión emocional que se vivió durante esas jornadas”, comentan desde la banda.
El EP fue grabado en Cultura Pudahuel por el sello Instable, mezclado por Nicolás Ríos en Palo Quemado Estudios y masterizado por Chalo González. Además, el lanzamiento será acompañado de material audiovisual que será liberado próximamente. La propuesta de Sonqo combina la calidez de la cuerda frotada y pulsada, con influencias que van desde Yo-Yo Ma, Jacques Morelenbaum y Egberto Gismonti, hasta Chicoria Sánchez y Loro Salinas, logrando una sonoridad honesta, sensible y profundamente latinoamericana. “Nos mueve la calidez del empaste entre guitarra y cello”, destacan los músicos.

