La tarde de ayer prometía ser una jornada llena de rock en el Barrio Bellavista, Arde la Sangre, el más reciente proyecto de Marcelo “Corvata” Corvalán, estaba de vuelta a nuestro país, y además, sería el regreso de Alectrofobia después de casi un año sin presentarse en vivo, haciendo pública su nueva formación. Cómo guinda para la jornada, la banda prog metal Intrascendence debutaría en vivo. Condimentos ideales para una cazuela de estímulos que Rock Legacy no se iba a perder.

Fotografías: Octavio Mendoza Instagram: @incircum

A las 19:30 comenzó Alectrofobia, fue un gusto volver a ver al proyecto en vivo, sus canciones siguen estando presente en la memoría de sus fans. De hecho, desde el primer momento, todos corearon los himnos acompañando a Gerardo Elgueta, que se veía notoriamente emocionado de volver a las pistas con su proyecto y recibir el cariño de la gente.

El show sirvió para darle la bienvenida oficial a su nueva baterista, Tanty Ibarra. Además , Alectrofobia aprovechó la ocasión para sumar invitados: la destacada Cler Canifrú y Dylan Silva, a quienes debemos acostumbrarnos a ver en vivo como comentó Gerardo. Además, sumaron más amigos y canciones nuevas que ayudaron a prender la noche y devolvernos a uno de nuestros proyectos más queridos del panorama nacional. Gran vuelta de Alectrofobia.

Se desarmó el backline y, mientras todo transcurría raudamente, las filas del bar crecieron y las risas estaban en los rostros de la audiencia que poco a poco empezaba a repletar el Club Chocolate. Cerveza en mano tomamos asiento a esperar, y sin darnos cuenta, las secuencias empezaron a sonar y el debut de Intrascendence, había comenzado.

Fotografías: Octavio Mendoza Instagram: @incircum

Intrascendence, es un proyecto de metal progresivo formado en el 2022. Con un sonido de la escuela de bandas como Tesseract y Leprous, la banda salió en modo sexteto a cubrir a Bellavista con una estela oscura y cargada de peso técnico.

Felipe Reyes lució sus dotes vocales acompañado por las poderosas y epilépticas guitarras de Rodrigo Del Canto y Omar Alvear, construyendo una perfecta polirritmia armónica que perfectamente podría posicionarlos a la altura de los grandes exponentes del estilo en América Latina. Las texturas del teclado Manuel Arriza y la prodigiosa batería de Martín Álvarez construían una a una sus canciones que envolvieron y zamarrearearon a la audiencia.

Aunque originalmente, su formación oficial es como como quinteto, para su presentación en vivo contaron con la tremenda América Paz en el bajo, que como siempre, se lució por su talento y presencia escénica; una alianza que esperamos sea duradera, ya que nos pareció genial la apuesta del proyecto. ¿Qué más decirte? Que creemos que sin lugar a dudas, Intrascendence, es un proyecto que no te puedes perder y que definitivamente nos dejó cargados de amor metal prog.

Fotografías: Octavio Mendoza Instagram: @incircum

Y bueno como dice el meme: “A lo que yo vine es esto”. Así salió Arde la Sangre a escena, pateando traseros y dando codazos; demostrando que no son solo un proyecto del Corvata, sino que, en poco tiempo, se han convertido en la punta de lanza del nuevo sonido del metal latino, que además de aportar una estética sonora única en cada uno de sus hits, destacan con su aporte gráfico y audiovisual que denota el buen gusto y dedicación.

Además, el cuarteto apostó por entregar un directo desde la misma humildad construída desde el underground de la escuela del hardcore ochentero, donde la conexión con la audiencia es con sinceridad y cariño, apostando por crear cercanía y la sensación única de que cada show se convierta en una fiesta familiar.

Los ojos de los neófitos en asuntos de Arde la Sangre, brillaban con las luces de sus tremendos apoyos visuales, mientras sus labios semi abiertos formaban una pequeña “O” de asombro. Mientras, justo debajo del escenario, los experimentados saltaban como hinchada de un equipo de barrio, con corazón, amor y pasión.

18 himnos (“Un Día de Furia”, “Hijos del Dolor”, “Industria Asesina”, “Todo es Vanidad”, “Modo Perverso”, entre tantas otras), recorrieron la corta historia de la banda, que entonó cada uno de sus sencillos, agregando las favoritas de los fanáticos que vienen de sus épocas anteriores, esta vez solo de Carajo, El Error y Joder.

Es muy bonito ser parte del nacimiento del legado de una banda que seguramente pasará a la historia, como cada uno de los proyectos en los que ha participado Marcelo Corvalán. Sin duda, esta formación es un semillero para generaciones futuras de músicos, creado también por Tery Langer, Tano Farelli y Nacho Benavides.

Cuando un show es bueno, entra en tu cuerpo como una aguja que inyecta adrenalina. Se pasa volando, y sin cansancio, caminas regreso a casa por las calles mirando una y otra vez en tu memoria ese momento chispeante cuando la subida del éxtasis y el placer se desbordó. En nuestro caso fue con la canción “O.B.D.C.” que en nuestro cerebro, se repitió como un loop infinito hasta que Morfeo besó nuestros labios. Gracias familia rockera, nos vemos en la próxima, somos Rock Legacy construyendo una bitácora de la escena rock de nuestro país.

Galería | Arde la Sangre en Club Chocolate

Galería | Arde la Sangre: Intrascendence en Club Chocolate

Galería | Arde la Sandre: Alectrofobia en Club Chocolate

 

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