Martes 29 de abril, noche fría en Santiago, pero llena de corazones calientes en el Movistar Arena, que esperaban con ansias el regreso de Simple Minds a Chile luego de, ni más ni menos, que 30 años.

La jornada fue inaugurada por los clásicos sonidos de UPA, agrupación ochentera que supo soslayar de excelente forma la poca concurrencia inicial. El rebote evidente hacia la parte posterior no opacó el sonido, que fue muy bueno, merced a una interpretación sobresaliente, que llenó de clásicos el recinto. Temas como “Sueldos”, “Fotonovelas”, “Cuando Vuelvas”, “Ella Llora” o “La Bamba” hicieron vibrar al público que, poco a poco, iba llenando el recinto. Quienes presenciaron el sólido show de UPA corearon y bailaron de muy buena gana, dejando una sonrisa y la mejor sensación gracias a una banda que no defrauda, al mando de un Pablo Ugarte siempre cercano y certero en lo que hace.

Simple Minds ingresó al escenario, siendo recibidos por un furibundo aplauso de la audiencia que llenaba la cancha y copaba a medias los palcos. “Waterfront” y ese furibundo bajo de Ged Grimes daban la bienvenida junto a un “¡Hola Chile!” de Jim Kerr que conectó de inmediato con la gente. El vocalista mantiene sus formas y tonos para encantar a un público ávido de hits. En “Speed Your Love to Me” Jim se recuesta en el suelo mientras da todo de sí, comenzando a generar una atmósfera que en “Hypnotised” será redonda, con una canción que invita a la intimidad y complicidad con texturas hermosas que emanaban desde las guitarras del gran Charlie Burchill y las teclas de Erik Ljunggren. Los sintetizadores en “This Fear of Gods” otorgan una potencia majestuosa, dando paso a “She’s a River” y luego al solo de batería de la genial Cherisse Osei, preciso, al callo y que ejecutó con un carisma envidiable.

El público de cancha siguió todo el show de pie, acompañando con entusiasmo canciones como “See The Lights” con la audiencia en su totalidad haciendo palmas en comunión, “Ghost Dancing” o “I Wish You Were Here” y para la gigante “Don´t You (Forget About Me)” todo el recinto se puso de pie, sin excepciones, en un ritual en donde se cantó y gozó sin tapujos un clásico no sólo de la banda, sino que de la música en su totalidad. Llegando al final, “Someone Somewhere in Summertime” y “New Gold Dream (81/82/83/84)” emocionaron, cerrando de gran manera, mientras la banda salía por un breve receso.

El encore trajo una gran interpretación de “Dolphins” y “Sanctify Yourself”, dejando para el cierre el clásico del disco “Once Upon a Time”, “Alive and Kicking”. Final con toda la energía, redondeando lo que fue un show mágico, en donde los coristas tuvieron una presencia y actuación sobresalientes, especialmente Sarah Brown. Jim se despide, y podemos dar por finalizada una jornada llena de hits, nostalgia, y clase. Será hasta una próxima.

Galería de fotos UPA

Galería de fotos Simple Minds

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *