Originalmente la banda sueca Soen iba a hacer su debut en Chile en marzo de 2020 en el marco de la gira “Lotus Latin American Tour” la cual llevaba el nombre de su cuarto disco “Lotus” lanzado a principios de 2019. Pero antes de que el quinteto europeo pudiera pisar suelo nacional, la pandemia del COVID-19 llegó al país obligando a las autoridades a suspender todo evento masivo hasta nuevo aviso. El show de The Offspring en Movistar Arena el 14 de marzo fue el último concierto que se realizó en el país antes de que se decretara cuarentena total.

Los dos shows que la banda tenía programados -uno en Blondie y el otro en Club Chocolate- fueron reagendados para marzo de 2021 con la esperanza de que para ese entonces ya pudiéramos acceder nuevamente a conciertos y eventos masivos en general. Sin embargo, la evolución de la pandemia dijo otra cosa por lo que se tuvo que volver a fijar nuevas fechas. Esta vez dentro del mismo año: mediados de septiembre fueron los meses agendados para las dos presentaciones que la agrupación europea daría en nuestro país. Sin embargo, el Coronavirus no daba tregua y forzó una vez más a reprogramar los shows. Esta vez de manera definitiva.

Foto: Camilo Cid

Fue la Cúpula Multiespacio, más conocida como el Teatro La Cúpula y que hasta 2019 albergaba shows del festival Lollapalooza en el país, el escenario donde -finalmente y tras largas dilaciones- Soen debutó en Chile. Sería injusto decir, eso sí, que el interés por ver a la banda en vivo se debe a la ansiedad causada por los reiterados cambios de fecha. Ya cuando se anunció su visita, a mediados de 2019, había alta expectación gracias al -en ese entonces recientemente lanzado- disco “Lotus”, que terminó por consolidarlos dentro de la escena progresiva.

Foto: Camilo Cid

Tanto tiempo pasó entremedio que la banda aprovechó el encierro (y que el mundo se había detenido por completo) para componer un nuevo álbum. Este lleva por nombre “Imperial” y fue junto con el anterior “Lotus” lo que más mostraron en su presentación de anoche. En efecto, fue la canción “Monarch” (tercer track de su disco lanzado el año pasado) la encargada de abrir los fuegos en su primer show en el país, dejando a muy pocos asistentes aún en las sillas que fueron dispuestas frente al escenario; el resto no dudó en estar de pie y cabecear como si no hubiera un mañana, gesticulando también al ritmo de los riffs entrecortados de Lars Åhlund y de Cody Lee Ford y de la potente batería del fundador Martín López.

Foto: Camilo Cid

Inmediatamente después le siguió la intensa “Rival”, penúltima canción de “Lotus” y que fue la primera canción que la banda compuso para dicho álbum y el primer adelanto de éste en ser compartido con sus seguidores en redes sociales.

Las tres canciones siguientes en el repertorio fueron de sus dos trabajos más recientes: del disco “Imperial”, la potente “Deceiver“; y del disco “Lotus”, la reposada pero extensa “Lunacy” y el frenético singleMartyrs”, con su bello quiebre de teclado (a cargo del guitarrista Lars Åhlund) en la mitad, acompañado de la gran voz del cantante Joel Ekelöf.

En este punto, la banda decide retroceder hacia su disco debut “Cognitive” (2012) del cual se desprende la Tool-iana canción “Savia”, que con su diversidad sonora de casi seis minutos no dejó de cautivar al público asistente en ningún minuto.

Lumerian” -también de su más reciente disco- y su doble bombo no le dan respiro al público -que en su mayoría hizo correcto uso de su mascarilla- y que, a voz en cuello, coreó convencido “I believe that in the end we could be something more” (“Creo que al final podemos ser algo más”).

Llegamos así a la mitad del show con la emblemática canción “Covenant”, tercer sencillo de “Lotus”, que podríamos señalar como el reflejo más nítido del sonido de la banda: a medio camino entre Opeth (de los últimos años) y Pink Floyd. A estas alturas, el público estaba en llamas.

Sin embargo, se bajan un poco las revoluciones de la presentación en este punto, primero con “Modesty” de su más reciente trabajo “Imperial” y luego con “Lucidity” de su tercer disco “Lykaia”, lanzado en 2017 y que, de modo alguno, mermaron el entusiasmo de los asistentes, quienes habían aguardado por este momento por -prácticamente- tres años. Y lo demostraron con creces al entonar clásicos cánticos como “Olé, Olé, Olé, Olé. SO-EN, SO-EN” (que fue seguido por López y su batería) o al sencillamente gritar ¡Soen! ¡Soen! ¡Soen! entremedio de las canciones. 

Foto: Camilo Cid

Estos temas más reposados sirvieron para tomar vuelo y así retomar la potencia con el tema “Antagonist”, otro de su más reciente álbum. Antes del último tema previo al bis, el baterista saludó al público en perfecto español (es uruguayo) y luego el cantante Joel Ekelöf procedió a presentar a los miembros de la banda, quienes se llevaron por igual el efusivo aplauso del público asistente que se dejó caer desde las 7:30 PM.

Ekelöf se despide, agradece y deja invitado al público al show del miércoles y al del jueves para luego presentar la que sería “la última canción” de su presentación: la floydianaIllusion”, de su más reciente trabajo.

La banda se retira del escenario por unos minutos, que fueron aprovechados por el público asistente para entonar la clásica consigna nacional de que no se marcharán ni siquiera al sentir la más extrema necesidad biológica. No pasó demasiado tiempo, eso sí, para que el quinteto sueco volviera a salir a escena para el encore, el cual consistió de “Lascivious”, “Sectarian” y, finalmente, el track que le dio nombre a su cuarto álbum, “Lotus”.

Tanto el público como la banda misma estaban extasiados: la audiencia esperó por casi tres años por este momento, y se notó; por otro lado, la banda nunca se había presentado en el país por lo que había harta emoción guardada que finalmente afloró en todo su esplendor.

                                             

Fotos: Camilo Cid

La jornada comenzó a eso de las 7:30 PM con la presentación de la banda nacional Habitante, exponentes temuquenses del doom death metal chileno, quienes deleitaron y entusiasmaron al público con temas como “Raíces del Brujo” y el tema homónimo “Habitante”. Luego fue el turno de los también nacionales Lapsus Dei, quienes salieron a escena con una introducción del locutor Fernando Solis (la voz de Eusebio Manguera en la serie 31 Minutos, entre otras participaciones en radio y televisión) y prepararon el ambiente con su sonido doom prog metal en temas como “Arrival” y “Falling Apart”. Hubo gran recibimiento de parte del público hacia ambas bandas, así como de parte de ellas un tremendo agradecimiento y gratitud por poder volver a tocar en vivo frente a un público de carne y hueso.

Podemos decir, con certeza, que la gente se reunió en torno a Soen esta noche de martes 22 de marzo como hace tiempo querían hacerlo. Y mañana así como también pasado mañana, como los fieles devotos que son se volverán a poner en presencia del señor Martín López en batería; del señor Joel Ekelöf en voz, del señor Lars Åhlund en teclado, guitarra y segundas voces; del señor Cody Lee Ford en guitarras y coros; y del señor Oleksii ‘Zlatoyar’ Kobel en bajo. Y poder así escuchar, ver y sentir nuevamente a este Soen todopoderoso.

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